Todos los mitos que nos contaron sobre las piscinas: ¡Revelados!

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Seguramente los haz escuchado, tal vez incluso te creíste algunos cuando eras pequeño y hoy te ríes de él… o quizá sigues dando por cierto uno que otro. Lo cierto es que las piscinas están rodeadas de una gran cantidad de mitos y leyendas urbanas que se van contando como verídicas a lo largo de los años.

Hoy en pH Bolivia nos dedicamos a hacer una búsqueda de los mitos más recordados que nos contaron, los investigamos y te dejamos saber si son ciertos o por el contrario, solo una leyenda urbana acuática.

“No puedes entrar al agua, sino hasta dos horas después de comer.”

¡FALSO!

No hay un solo padre que no le haya dicho algo similar a sus hijos… todos lo hemos escuchado infinidad de veces, sin embargo; no hay ninguna evidencia científica que respalde esta frase. Ciertamente, un cambio muy brusco de temperatura mientras estamos haciendo la digestión puede llegar a ser un inconveniente, pero no nos provocará más que algo de  náuseas o mareos momentáneos. De este modo, lo más adecuado es hacer el cambio de temperatura poco a poco para que el cuerpo se pueda atemperar y adaptarse sin inconvenientes.

“El agua se pintará de color azul si te haces pis dentro de la piscina”

¡FALSO!

Esta es otra de las frases que escuchamos con más frecuencia, sobre todo cuando somos pequeños. Pero la realidad es que no existe ningún producto químico para piscinas que cambie de color al entrar en contacto con la orina, así que esto no es más que un invento de los padres para persuadir a sus hijos de que salgan del agua para hacer pis.

Se ha comprobado que todas las piscinas tienen ciertos restos de orina en ella, lo que puede llegar a ser peligroso para la salud. Sin embargo, según las estadísticas; 20 de cada 100 adultos confesó haber orinado dentro de la piscina alguna vez, así que la próxima vez que nades, asegúrate de usar el baño y no la piscina.

“El cloro de las piscinas vuelve verde el cabello rubio”

¡CIERTO!

Seguramente conoces alguna persona que volvió con el pelo verde después de unas vacaciones y le echó toda la culpa al cloro de la piscina. Ahora, pregúntate ¿Esta persona era rubia natural o tenía el cabello decolorado? ¡Te apostamos a que la segunda opción es la correcta!

Los químicos de los decolorantes para el cabello tienden a reaccionar con los metales presentes en la composición del agua de las piscinas, que se usan para evitar la proliferación de algas y microorganismos; causando así un tono verde en las zonas decoloradas del cabello. 

Si quieres evitar el look verde, solo debes usar un gorro de natación o asegurarte de lavar muy bien tu cabello con los productos adecuados después de nadar.

“Mientras más fuerte huela el agua, más limpia está la piscina”

¡FALSO!

Muchas veces lo hemos escuchado y repetido “esta piscina huele a limpio”, pero la realidad es otra. De hecho, el cloro reacciona con las bacterias y microorganismos que están en el agua formando cloraminas, que se convierten en oxígeno y son las causantes del olor a cloro que percibimos. Dicho esto, cuando notamos un fuerte olor a cloro no significa que la piscina esté super limpia, por el contrario; es señal de una mayor presencia de bacterias y que no tiene la cantidad de cloro suficiente (porque todo el cloro está reaccionando con estas, pasando a estar en el aire).

“Nadar en la piscina maltrata la piel, el cabello y las uñas”

¡CIERTO!

Es bien sabido que todos los excesos son malos, de este modo; la exposición constante a los químicos presentes en el agua de las piscinas puede llegar a ser dañino para la piel, repercutiendo también en el cabello y las uñas, si no tomamos las medidas adecuadas. Actualmente existen en el mercado una gran variedad de opciones para cuidarte al nadar, solo debes elegir la que más se adapte a ti y a tu rutina para poder disfrutar de tu piscina con toda tranquilidad.

“Los sumideros de la piscina te pueden succionar”

¡CIERTO!

Este mito fue respaldado por varias historias terroríficas sobre niños que fueron tragados por los sumideros. Y aunque si llego a suceder en más de una ocasión, esto no se debe a los sumideros como tal, sino al mal mantenimiento de las piscinas. 

La mayoría de los casos en los que hubo algún herido por el sumidero de una piscina, lo que no te cuentan es que dicho sumidero tenía dañada la rejilla protectora o era de un modelo muy antiguo que no la incluía en su diseño. Hoy en día, el diseño de estos accesorios ha mejorado y son totalmente seguros, incluso para los bañistas más inquietos.

En conclusión, la imaginación tiene alas y es infinita, sin embargo no debemos creer todo lo que nos cuentan; solo tomar las precauciones necesarias y disfrutar del  chapuzón.
¿Qué otro “mito” de piscinas conoces? déjanos saber en los comentarios.

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